Cómo combinar publicidad tradicional y digital

El sector de la comunicación ha cambiado, un giro de 360º que pone entre las cuerdas a todas las estrategias que se seguían hasta la fecha. La forma de ver televisión, de leer, de informarse, de recibir publicidad…todo se ha visto modificado por la intrusión de Internet. La nueva sociedad interactiva no se conforma, exprime los nuevos recursos y exige de otros nuevos y, por supuesto, mejores. En la publicidad, esto ha supuesto una cuestión a la que hay que hacer frente y, cuanto antes, mejor: ¿cuál es la solución para que este sector se enfrente a los cambios en los hábitos de consumo de los consumidores?

La publicidad en exteriores es un tipo de publicidad tradicional que consiste en la divulgación de anuncios en lugares públicos con el fin de captar la atención de las personas que pasen por delante.

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Sorprender cada vez es más complicado para la publicidad. La sociedad actual está acostumbrada a caminar a través de carteles y marquesinas con mensajes comerciales; tanto, que estos han perdido su poderío. Solo los más extravagantes logran captar la atención de unos pocos y, solo la inmensa minoría, consiguen sus objetivos de venta. Y si a esto le sumamos la penetración de los móviles en nuestra comunidad, su éxito disminuye aún más. Las pantallas de los móviles se han convertido en nuestro nuevo horizonte. Se acabaron los paisajes, ¿mirar por dónde vas, para qué?

Los smartphones se han transformado en nuestra mejor compañía y, a veces, apartar los ojos del móvil resulta complicado. Una complicación que afecta a la publicidad exterior en un sentido muy amplio. ¿Qué puede hacer, entonces, la publicidad para volver a captar la atención de quienes pasan delante de ella? Parece que la solución reside en un pacto amistoso, en una hibridación de elementos, de una asociación que permita llevar la publicidad a la pantalla de nuestros teléfonos móviles. Esta penetración de los smartphones también la podemos aplicar a la nueva forma de ver televisión, donde las redes sociales conforman un punto imprescindible para el nuevo espectador interactivo.

La combinación entre publicidad tradicional y digital parece ser la clave para el nuevo ecosistema publicitario. La sociedad ha cambiado y esa debe ser la premisa desde la que partir: hemos de analizar los nuevos hábitos de los consumidores para satisfacer las necesidades que la tecnología trae consigo.

La hibridación de la publicidad tradicional y digital

Una de las nuevas estrategias publicitarias reside en los códigos QR. A través de la curiosidad o la incertidumbre, se anima al público a interactuar para poder saber más o ver más sobre lo que se está ofreciendo, que, por su puesto, ha de ser de gran interés. Aquí tienes un ejemplo de una campaña de “Victoria’s Secret” basada en la hibridación entre publicidad tradicional y digital.

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Hay quienes definen a los códigos QR como “el botón derecho del ratón para el mundo real” y, en realidad, son algo muy parecido. A través de ellos puedes acceder a información adicional sobre un producto o servicio y, además, te permiten interactuar de una forma original.

Una especie de juego que mantiene al usuario activo. De hecho, de este nuevo juego entre anunciante y consumidor nace su nombre: QR significa “respuesta rápida”. La inmediatez de escanear un código vence a la necesidad de tener que teclear una URL, y, en cuanto a la respuesta, hablamos de la bidireccionalidad de la comunicación, que exige de la participación del usuario, siendo este el centro de su efectividad. Sin el interés del consumidor, no hay publicidad, ni tradicional ni digital, ni muchos menos la combinación de ambas. La clave: darle misterio. Crear la necesidad de saber qué hay detrás de ese código.

Además de los códigos QR, son muy diversas las formas de aprovechar el incesable aumento del uso de los móviles a nuestro favor, como las que ofrece Twitter.

Eventos y debates a través de Hashtags

En Twitter, destacan los hashtags. A través de ellos se permite agrupar los tweets destacados y más importantes sobre un mismo tema, funcionando como una especie de etiquetas. De esta forma, el usuario dispondrá de los contenidos que le interesen con una mayor facilidad y podrá interactuar con ellos utilizando el mismo hashtag.

Cuando un hashtag es muy popular, se convierte en trending topic, apareciendo destacado en la página de Twitter en cualquier soporte y considerándose “tema del momento”. Esta es la estrategia que se utiliza en televisión y en publicidad para posicionar un producto, servicio o programa entre los trendings topics del momento y así fomentar la participación o ganar audiencia.

Capta con Shazam el jingle de tu anuncio favorito

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Por otro lado, aplicaciones como Shazam incitan, también, a la participación, que, como estamos viendo, es el factor a tener en cuenta a la hora de hablar de estrategias publicitarias. Esta app, por si no la conoces, permite descubrir información sobre la canción que esté sonando en el momento en que la utilices, que puede ser de una película, de un anuncio, etc. Tras escuchar unos segundos, proporciona datos como el nombre de la canción, cantante, disco… Y, teniendo en cuenta lo importantes que son las bandas sonoras para casi todos los anuncios, esta participación favorece a que estos puedan ser recordados por algo tan sencillo como querer saber cuál es el nombre de su canción.

Tanta es la repercusión, que algunos anunciantes, como BMW, han decidido modificar los resultados de búsqueda de esta app, acompañando a la información sobre la canción con datos sobre la campaña publicitaria y el producto que se vende, convirtiendo a Shazam en el QR de la publicidad.

Por tanto, la publicidad ha de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo para poder evolucionar con ellos y no oxidarse. Los smartphones ofrecen múltiples posibilidades participativas que, si este sector consigue aprovechar, garantizará su futuro, o, al menos, su presente activo.